Frank Rich y la columna aburrida
2 marzo, 2011
Los domingos leo a Frank Rich en el New York Times. Rich es analista de política nacional, antes crítico de teatro del periódico. Olviden los ejercicios de brillantez que con frecuencia se publican como columnas. No es el caso de Frank Rich. Sus textos son certeros.
Viene a cuento Rich esta vez porque ha anunciado que dejará el New York Times y a partir de junio escribirá en New York Magazine. En la página de información de medios de comunicación WWD explican lo que ha ocurrido. No me voy a poner ahora a hacer la crónica rosa de los medios de comunicación, que nadie se lleve las manos a la cabeza. Lo que me interesa es por qué un veterano y reputado columnista, reconocido por su excelente trabajo, busca nuevos aires y no sólo un retiro bien pagado.
Hace cinco semanas, cuenta WWD, Rich le escribió un correo a Adam Moss, director de New York Magazine y su amigo desde hace 24 años. Necesitaba hacer algo diferente. Le pidió consejo. Moss le ofreció que se uniera a la revista, como intentó y a punto estuvo de conseguir en 1994.
“¿Qué quieres que haga?”, le preguntó Rich.
Moss le propuso que escribiera una columna mensual -”casi una mini-revista”- y una vez a la semana en la página web de la publicación. A Rich le gustó y aceptó la propuesta. Así terminan 31 años en el New York Times, donde ha cuidado y enseñado a varias generaciones de redactores, y donde su papel como consejero se valoraba tanto como sus columnas.
Probablemente, después de 31 años la carrera de Rich necesitaba nuevos aires. Quizá, también, nuevos y apasionantes retos. Rich no quería dirigir. Quería escribir y estar en contacto con los lectores.
La reinvención de los periódicos en ocasiones puede ser muy sencilla. Quizá baste con alterar pequeñas rutinas y buscar nuevos huecos para los redactores, jóvenes y veteranos, donde puedan construir un diálogo acorde con las demandas actuales de los lectores, eso que Jay Rosen llama “la gente antes conocida como la audiencia”.
Por lo demás, sigue el invierno, sin nieve pero invierno.
